🙏Oración de bendición para tu esposo
Vamos a orar pidiendo bendición por nuestro esposo (di el nombre de tu esposo).
Querido esposo, en el nombre de Cristo Jesús te bendigo para que tengas el poder de ver con claridad las habilidades especiales que Dios te ha dado, que llegues a ser un trabajador competente en el campo laboral para el cual Dios te ha creado. Que los dones y el fruto del Espíritu Santo sean evidentes en tu vida para ayudar a otros.
Te bendigo con la unción de Dios para que se cumpla el propósito especial que Él tiene para tu vida. En el nombre de Cristo Jesús te bendigo con abundancia de bienes, los cuales Dios ha ordenado que poseas y uses, que siempre tengas lo necesario.
En el nombre de Cristo Jesús te bendigo con una hueste de ángeles que Dios creó para guardar y rescatar a los que le temen.
Quiero en este momento, Señor Jesús, poner a mi esposo delante de tu presencia y pedirte que lo bendigas en todo momento, que cada parte de su cuerpo sea bendita, Señor, en tu nombre. Que incluso, si él ha maldecido alguna parte de su cuerpo porque no le gusta o porque tiene una deformidad, Señor, que tú lo bendigas, cambia esa maldición en bendición, mi Dios. Que él sea bendito en cada cosa que haga, incluso que su respirar sea bendito por ti, mi Dios.
📖 Bendiciones de Deuteronomio 28,1-14 (BJ 2009)
«Si obedeces fielmente la voz de Yahvé tu Dios, poniendo en práctica todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, Yahvé tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra.
Vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones, si obedeces la voz de Yahvé tu Dios:
Bendito serás en la ciudad y bendito en el campo.
Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu suelo, el fruto de tu ganado, las crías de tus vacas y los partos de tus ovejas.
Bendita tu canasta y tu artesa de amasar.
Bendito serás al entrar y bendito al salir.
Yahvé entregará a tus enemigos que se alcen contra ti, derrotados delante de ti: por un camino saldrán contra ti y por siete huirán ante ti.
Yahvé mandará la bendición contigo en tus graneros y en todas tus empresas; te bendecirá en la tierra que Yahvé tu Dios te da.
Yahvé te constituirá pueblo santo suyo, como te juró, si guardas los mandamientos de Yahvé tu Dios y andas por sus caminos.
Todos los pueblos de la tierra verán que eres llamado con el nombre de Yahvé y te temerán.
Yahvé te concederá abundancia de bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tus animales y en el fruto de tu suelo, en la tierra que Yahvé juró a tus padres que te daría.
Abrirá para ti Yahvé su rico tesoro, el cielo, para dar a tu tierra la lluvia a su tiempo y para bendecir toda obra de tus manos. Prestarás a muchas naciones y tú no pedirás prestado.
Yahvé te pondrá a la cabeza y no a la cola; siempre estarás en lo alto y nunca en lo bajo, si obedeces los mandamientos de Yahvé tu Dios que yo te prescribo hoy para que los guardes y los cumplas.
No te apartarás ni a la derecha ni a la izquierda de ninguna de las palabras que yo os mando hoy, para ir en pos de otros dioses y servirles.»
Señor, yo te pido para que mi esposo pueda cumplir siempre tus mandamientos. Si él está fuera de tu camino, yo te pido que lo traigas a ti para que entonces sea bendito: que sea bendita su mirada, sus proyectos, que sean benditos sus pasos, sus abrazos, que sean benditas sus palabras y puedan llegar a aquellos que necesitan escuchar.
Bendice, Señor, las relaciones de mi esposo con las demás personas: con sus jefes, con sus compañeros de trabajo, con sus amigos, con sus familiares y con sus hijos. Señor, bendice nuestra relación como esposos. Bendice, Señor, cada cosa que él realiza: su trayecto al trabajo, su trabajo mismo, las herramientas que usa, los viajes que realiza y las personas con las que se relaciona.
Bendice, Señor, también sus comidas, las que ingiriere; bendice el dinero que trae en su cartera, sea poco o sea mucho, bendícelo para que nunca le falte lo más indispensable. Señor, bendice su llegada a casa, el encuentro con sus hijos y el encuentro que tiene conmigo cada día, mi Dios. Bendice su dormir y su despertar, bendice su aseo personal, bendice cada parte de su cuerpo: su sistema circulatorio, su sistema nervioso, su sistema respiratorio, su sistema digestivo, su sistema óseo y cada célula, sana o enferma, bendícela.
Bendice su lecho, bendice nuestras relaciones conyugales. Bendice, Señor, su respirar, sus palabras, lo que escucha, lo que toca, lo que huele, lo que piensa y lo que siente. Que mi esposo sea bendito por ti, mi Dios, desde la cabeza hasta los pies, y que pueda y sepa bendecir a su descendencia.
Te lo pido, Jesús, en tu nombre santo.
Amén, amén, amén.
Vamos a orar pidiendo bendición por nuestro esposo (di el nombre de tu esposo).
Querido esposo, en el nombre de Cristo Jesús te bendigo para que tengas el poder de ver con claridad las habilidades especiales que Dios te ha dado, que llegues a ser un trabajador competente en el campo laboral para el cual Dios te ha creado. Que los dones y el fruto del Espíritu Santo sean evidentes en tu vida para ayudar a otros.
Te bendigo con la unción de Dios para que se cumpla el propósito especial que Él tiene para tu vida. En el nombre de Cristo Jesús te bendigo con abundancia de bienes, los cuales Dios ha ordenado que poseas y uses, que siempre tengas lo necesario.
En el nombre de Cristo Jesús te bendigo con una hueste de ángeles que Dios creó para guardar y rescatar a los que le temen.
Quiero en este momento, Señor Jesús, poner a mi esposo delante de tu presencia y pedirte que lo bendigas en todo momento, que cada parte de su cuerpo sea bendita, Señor, en tu nombre. Que incluso, si él ha maldecido alguna parte de su cuerpo porque no le gusta o porque tiene una deformidad, Señor, que tú lo bendigas, cambia esa maldición en bendición, mi Dios. Que él sea bendito en cada cosa que haga, incluso que su respirar sea bendito por ti, mi Dios.
📖 Bendiciones de Deuteronomio 28,1-14 (BJ 2009)
«Si obedeces fielmente la voz de Yahvé tu Dios, poniendo en práctica todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, Yahvé tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra.
Vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones, si obedeces la voz de Yahvé tu Dios:
Bendito serás en la ciudad y bendito en el campo.
Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu suelo, el fruto de tu ganado, las crías de tus vacas y los partos de tus ovejas.
Bendita tu canasta y tu artesa de amasar.
Bendito serás al entrar y bendito al salir.
Yahvé entregará a tus enemigos que se alcen contra ti, derrotados delante de ti: por un camino saldrán contra ti y por siete huirán ante ti.
Yahvé mandará la bendición contigo en tus graneros y en todas tus empresas; te bendecirá en la tierra que Yahvé tu Dios te da.
Yahvé te constituirá pueblo santo suyo, como te juró, si guardas los mandamientos de Yahvé tu Dios y andas por sus caminos.
Todos los pueblos de la tierra verán que eres llamado con el nombre de Yahvé y te temerán.
Yahvé te concederá abundancia de bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tus animales y en el fruto de tu suelo, en la tierra que Yahvé juró a tus padres que te daría.
Abrirá para ti Yahvé su rico tesoro, el cielo, para dar a tu tierra la lluvia a su tiempo y para bendecir toda obra de tus manos. Prestarás a muchas naciones y tú no pedirás prestado.
Yahvé te pondrá a la cabeza y no a la cola; siempre estarás en lo alto y nunca en lo bajo, si obedeces los mandamientos de Yahvé tu Dios que yo te prescribo hoy para que los guardes y los cumplas.
No te apartarás ni a la derecha ni a la izquierda de ninguna de las palabras que yo os mando hoy, para ir en pos de otros dioses y servirles.»
Señor, yo te pido para que mi esposo pueda cumplir siempre tus mandamientos. Si él está fuera de tu camino, yo te pido que lo traigas a ti para que entonces sea bendito: que sea bendita su mirada, sus proyectos, que sean benditos sus pasos, sus abrazos, que sean benditas sus palabras y puedan llegar a aquellos que necesitan escuchar.
Bendice, Señor, las relaciones de mi esposo con las demás personas: con sus jefes, con sus compañeros de trabajo, con sus amigos, con sus familiares y con sus hijos. Señor, bendice nuestra relación como esposos. Bendice, Señor, cada cosa que él realiza: su trayecto al trabajo, su trabajo mismo, las herramientas que usa, los viajes que realiza y las personas con las que se relaciona.
Bendice, Señor, también sus comidas, las que ingiriere; bendice el dinero que trae en su cartera, sea poco o sea mucho, bendícelo para que nunca le falte lo más indispensable. Señor, bendice su llegada a casa, el encuentro con sus hijos y el encuentro que tiene conmigo cada día, mi Dios. Bendice su dormir y su despertar, bendice su aseo personal, bendice cada parte de su cuerpo: su sistema circulatorio, su sistema nervioso, su sistema respiratorio, su sistema digestivo, su sistema óseo y cada célula, sana o enferma, bendícela.
Bendice su lecho, bendice nuestras relaciones conyugales. Bendice, Señor, su respirar, sus palabras, lo que escucha, lo que toca, lo que huele, lo que piensa y lo que siente. Que mi esposo sea bendito por ti, mi Dios, desde la cabeza hasta los pies, y que pueda y sepa bendecir a su descendencia.
Te lo pido, Jesús, en tu nombre santo.
Amén, amén, amén.