□ Breve historia
La Sagrada Familia, formada por Jesús, María y José, es el modelo perfecto de amor, obediencia, fidelidad y fe. En Nazaret vivieron una vida sencilla, marcada por el trabajo cotidiano, la oración, el servicio y la unión en Dios. En su hogar contemplamos la armonía que nace cuando el Señor ocupa el centro de la vida familiar. Jesús creció bajo el cuidado amoroso de María y José. María guardaba y meditaba en su corazón los acontecimientos de Dios, mientras José protegía y sostenía a su familia con obediencia, silencio y entrega. Su ejemplo enseña a los matrimonios cristianos que la santidad no se construye únicamente mediante grandes obras, sino también en los pequeños actos cotidianos de amor, paciencia, sacrificio, fidelidad y servicio mutuo.