□ Breve historia
San Juan Fisher nació en Inglaterra en 1469. Fue obispo de Rochester, cardenal de la Iglesia y uno de los grandes defensores de la fe católica durante un tiempo de profunda crisis religiosa y política.
Fue reconocido por su sabiduría teológica, su vida austera, su amor a la Iglesia y su fidelidad inquebrantable a la verdad.
Cuando el rey Enrique VIII intentó disolver su matrimonio y colocarse por encima de la autoridad espiritual de la Iglesia, San Juan Fisher se negó a aceptar aquello que contradecía la doctrina católica.
Defendió con valentía la indisolubilidad del matrimonio cristiano, aun sabiendo que esa fidelidad podía costarle la libertad y la vida.
Fue encarcelado en la Torre de Londres y finalmente ejecutado en 1535 por permanecer fiel a Cristo, al Papa y a la enseñanza de la Iglesia.
Su testimonio nos recuerda que la verdad del matrimonio debe ser defendida con caridad, valentía y perseverancia, incluso cuando el mundo presiona para abandonarla.