□ Breve historia
Santa Fabiola fue una noble romana del siglo IV, perteneciente a una familia rica e influyente. Atravesó una historia matrimonial profundamente dolorosa y tomó decisiones permitidas por la ley civil romana, pero contrarias a la enseñanza cristiana sobre la indisolubilidad del matrimonio.
Después de reconocer sus faltas, volvió humildemente a la comunión con la Iglesia y realizó una penitencia pública. Desde entonces comenzó una vida nueva, marcada por la oración, la conversión sincera y una extraordinaria caridad hacia los pobres y enfermos.
Vendió gran parte de sus bienes y fundó en Roma uno de los primeros hospitales destinados a atender gratuitamente a personas enfermas y abandonadas. San Jerónimo, quien la conoció, destacó su penitencia, su transformación interior y su amor por los más necesitados.
Santa Fabiola nos recuerda que los errores y las heridas del pasado no tienen la última palabra. Quien vuelve a Cristo con humildad puede encontrar en la Iglesia un camino de misericordia, reparación y esperanza.