□ Breve historia
Santa Isabel de Hungría nació en 1207. Desde niña fue prometida en matrimonio a Luis IV de Turingia, con quien se casó a los 14 años. Su matrimonio fue un ejemplo de amor, respeto, ternura y fe compartida. Isabel encontraba en su esposo comprensión y apoyo para su vida espiritual, mientras que Luis hallaba en ella inspiración, fortaleza y una compañera fiel. Juntos compartían la oración, la atención a sus hijos y la entrega generosa a los pobres y enfermos. Su amor conyugal no los apartó de Dios; al contrario, se convirtió en un camino concreto de santidad. Después de la muerte de Luis, Isabel continuó dedicando su vida al servicio de los más necesitados hasta su fallecimiento en 1231, cuando tenía solamente 24 años. Su testimonio demuestra que la santidad puede florecer plenamente dentro del matrimonio cuando los esposos viven con fidelidad, alegría, ternura y servicio.