□ Breve historia
Santa Mónica (331–387) nació en Tagaste (actual Argelia). Fue esposa de Patricio, un hombre de carácter fuerte y violento, y madre de San Agustín. Con perseverancia, oración y paciencia logró la conversión de su esposo y, tras años de lágrimas, también la de su hijo. Murió en Ostia, Italia, cuando ya había visto a Agustín abrazar la fe católica.